lunes, 23 de noviembre de 2015

Polémica lectora: ¿Audiolibros como lectura?


El tiempo se ha convertido en una premisa importante en nuestras vidas y constantemente buscamos maneras de optimizar el poco margen que tenemos para disfrutar de todo aquello que nos gusta. En el caso de la lectura no va a ser menos.

Es cierto que no todos disponemos de un tiempo íntegro para dedicarlo a los libros y la lectura en sí de un libro impreso requiere ciertas predisposiciones previas como la ambientación, la cantidad de luz o el silencio para apreciar cada palabras escrita con mimo por el autor de dicho libro...el leer un libro en papel conlleva un ritual que con gran placer lectores de todo el mundo han llevado a cabo durante los últimos siglos.

En nuestra era, la era de la tecnología digital, han surgido varias alternativas a la lectura en papel. Hace poco experimentamos el auge del libro digital, que aunque no ha llegado a superar el consumo del libro impreso, cada día son mas los adeptos a este tipo de formato, yo entre ellos. Los audiolibros desde luego no los inventamos ayer. Llevan ya un tiempo pululando por el mundo, aunque solo se le haya empezado a dar bola en el último año, sobre todo en los países anglófonos. Lo venden como una forma de lectura superior, ya que no necesitas llevar a cabo todo ese ritual para poder disfrutar de un buen libro. De camino al trabajo, en el coche o en el móvil, en cualquier lugar puedes acceder a el. Y la cuestión es que el coste también se ve reducido.

¿Pero puede equipararse al libro en papel?

Mi respuesta es que no. La principal razón por la cual me mantengo firme y me resisto a este tipo de "lectura" se basa en la experiencia lectora. Evidentemente, aquí no solo me refiero a la sensación material que evoca un libro, como el tacto o el olor de sus páginas, sino también a la voz del narrador, tan importante en este soporte.

Para entender lo que os quiero decir, recomiendo encarecidamente que probéis con cualquier libro en este formato y decirme cual es vuestra impresión. A mi desde luego, no me gustó, precisamente porque ya no es mi mente la que traza una voz imaginaria, sino que se me autoimpone una cadencia, una voz extraña que me ha de acompañar durante todo ese libro. Impide por tanto, que me concentre en el contenido, que me centre en la acción y que disfrute tal como lo haría con un libro en papel.

A no ser que una persona sufra de un impedimento físico que no le permita disfrutar del formato tradicional, los audiolibros tan solo son meras grabaciones que no logran, en mi opinión, retransmitir la experiencia lectora idónea. Ni siquiera creo que es correcto emplear, en este caso, el término lectura. No leemos un libro, tanto la acción en sí como el formato, es completamente distinto y por lo tanto, no se le puede considerar como tal. Si ya vivimos una decadencia literaria, no veo necesario estropear también la experiencia inolvidable de disfrutar un libro tangible.

¿Y vosotros que pensáis? ¿Merecen la pena o equivalen a una lectura tradicional?


martes, 17 de noviembre de 2015

¡Nuevas secciones en el blog!


Como ya visteis, la semana pasada introduje una nueva sección, titulada Literatura 101, en la que os comentaba sobre la literatura japonesa posterior a la bomba atómica. Tal indica el nombre de la sección, este apartado tratará sobre hechos curiosos o bien poco conocidos de la literatura universal, actual o cualquier cosa que encuentre en el vasto mundo del Internet y que merezca la pena contar.

 Y dado que por fin me he animado a encaminar el blog a algo más que un baúl de reseñas, esta semana nacerá otra sección más: Polémica lectora. Con ella abriré el debate sobre varias cuestiones que me rondan por la cabeza acerca del mundo literario actual, muchas de ellas bastante controvertidas y dado que la vena revolucionaria suele salirme muy a menudo, plantearé cuestiones muy evidentes pero que nadie parece ver y menos, decir algo al respeto. Esperemos que no me alce en guerra ni empiece una revolución XD

Con el tiempo, es posible que surjan otras secciones pero creo que de momento y con el poco tiempo que dispongo, no me atrevo a más.

Hasta aquí el boletín informativo de hoy.

¿Qué me decís? ¿Os animáis a participar?

domingo, 15 de noviembre de 2015

Frankenstein, Mary Shelley




“¿Por qué presume el hombre de una sensibilidad mayor a la de las bestias cuando esto solo consigue convertirlos en seres más necesitados? Si nuestros instintos se limitaran al hambre, la sed y el deseo seríamos casi libres. Pero nos conmueve cada viento que sopla, cada palabra al azar, cada imagen que esa misma palabra nos evoca.”



Decidí leer Frankenstein como parte de las lecturas que había elegido acorde con la temática del mes de octubre, y aunque no conseguí cumplir con la meta, sí que logré acoger este tesoro en mi biblioteca. Es por ello que hoy os traigo esta sorprendente lectura de la mano de Mary Shelley.

La historia comienza con una serie de cartas, que el explorador británico Robert Walton escribe a su hermana durante la expedición que realiza al Polo Norte. Allí relata con sorprendente habilidad su fortuito encuentro entre las nieves con Víctor Frankenstein, un caballero nacido en Ginebra, y la historia de este, que es en sí la que nos ha llegado a todos con el paso del tiempo y gracias al cine.

Para empezar, olvidaos de esa torpe creación, deshumanizada y pervertida que todos conocemos. El Frankenstein real, el que nace de la mano de Mary Shelley, supera con creces todas las expectativas que podríais tener. La novela desde luego, no solo se centra en la creación de un engendro artificial, sino que va mucho más allá, abarcando temas cuya importancia le ha otorgado el puesto de clásico imprescindible.  

Con un estilo que incorpora tanto elementos románticos como góticos, en una perfecta fusión, la autora nos advierte a lo largo de la historia de las horribles consecuencias que pueden acarrear nuestros actos. El joven Víctor Frankenstein peca de innovador, de querer ir mas allá de lo que la naturaleza le permite y el fruto de su febril deseo de superar las barreras impuestas, le llevará a una agonía y desesperación inhumanas. El monstruo que nacerá gracias a su brillante ingenio, cargará el pecado de su creador toda su existencia. Abandonado a la intemperie, perdido en la humanidad que huye nada más verle, el engendró no podrá disfrutar de la belleza que encuentra a su paso, y es allí, donde desarrollará un odio profundo hacia su creador y su especie.

Las vividas descripciones que salpican el relato, nos adentraran en una tierra de una belleza asombrosa que rivaliza con la desolación que el monstruo de Franskenstein dejará a su paso, tan solo por exigir aquello que le corresponde: una vida. Los momentos más impactantes son las conversaciones que ambos, el creador y el engendro, mantienen, conversaciones que resuman una filosofía ya perdida o valores en los que nadie suele fijarse en nuestros días. Así, la justicia, la moral humana, el mismo papel del ser humano en el universo y la esencia del mal se entrelazan para formar junto a la belleza paisajística un encuadre de lo más rico en matices.


“Tú eres mi creador, pero yo soy tu dueño: ¡obedece!”


 Por la increíble temática que va más allá de lo que el lector espera y por las cuestiones que aquí se plantean así como por la historia en sí, es por lo recomiendo arduamente que en algún momento de vuestras vidas le dediques unas horas a esta extraordinaria lectura, con una carga moral que no os dejará indiferentes.


ISBN: 9788467039498
Editorial: S.L.U. ESPASA LIBROS
Nº de páginas: 288 págs.

¿Y vosotros? ¿Lo habéis leído ya?



Diciembre, mes de la novela clásica


Como algunos sabréis ya esta rondando en varios blogs la temática de diciembre, la vuelta a los clásicos anteriores a 1900. Aunque al principio dudé en apuntarme, ya que me he enterado bastante tarde de esta corriente, he decidido no dejar pasar la oportunidad.

Los clásicos me enamoran y constituyen el pilar sobre el que se asienta la literatura actual, es por ello, que hoy en día siguen sobrepasando con creces a muchos autores de "quita y pon" del actual mercado literario y una de las principales razones por la cual me haya decidido apuntar.

Pero vamos a lo que vamos. La iniciativa consiste en leer y reseñar durante el mes de diciembre tantos libros como podáis. Aparte, entre los participantes se sorteará "Valancy Sterling o el castillo azul" de Lucy Maud Montogmery, de la editorial D´Epoca. 
Para apuntaros tenéis que dejar un comentario en el blog Libros que hay que leer y echarle un ojo a las bases que vienen allí. Todavía no sé que leer, aunque seguramente aproveche la ocasión y lea algo de Dickens o Stendhal. 

Dicho esto, os animo a que participéis y quien sabe, quizá llevaros a casa la preciosidad de libro que se sortea.

Un saludo, O. M. Bodea

miércoles, 11 de noviembre de 2015

Azul casi transparente, Ryu Murakami


“En la oscura pantalla, mis ojos turbios se reblandecieron
 como metal a punto de derretirse, y en voz baja 
le dije a aquel yo al borde de la licuefacción:
 « ¿Quién eres tú? ¿De qué estas hecho?»”

Ryu Murakami es uno de los pocos autores que he leído, capaces de jugar con la sensibilidad del lector, de pervertir cualquier sentido y sumergirlo en la más dulce agonía. Me había prometido a mí misma no dejarle de lado y es por ello, que hoy os traigo de nuevo un libro suyo. Esta vez, he optado por su primer título, de apariencia casi inocente, Azul casi transparente.

Ryu, tal vez el mismo autor, nos narra en primera persona las desventuras de su pequeño grupo de amigos, a veces entre la bruma del alcohol mezclado con un sinfín de alucinógenos. La vida de estos jóvenes parece haber perdido cualquier rumbo, y en una desesperación casi palpable, agotan poco a poco los días, dedicándose en exclusiva al sexo y al abuso de drogas. El futuro es algo lejano que no les concierne, la ley nunca está de su parte y todos parecen intentar destruir cualquier valor que les queda.

Ambientado en los años 70, el libro se convierte en un claro símbolo de la ruptura del tradicionalismo nipón, sufrida tras la derrota de la Segunda Guerra Mundial. Las influencias de la cultura estadounidense están por todas partes, todo ello sofocado por el abuso, la violencia doméstica, el sadismo y las orgias y demás temas que pueden herir la sensibilidad del lector.

Al ser la primera creación suya que vio la luz de la imprenta, aúna desde un primer momento las mismas características que habrán de marcar su propio estilo, como la atmósfera sofocante y la brutalidad de algunas escenas. Aquí no hay nada que entender, parece decirnos el libro constantemente. Ryu tan solo viaja de escena a escena, con un estilo caótico, sin rumbo fijo, deleitándose en recrear los embriagadores miasmas de las drogas.

“El dolor me singularizaba, el dolor me daba la impresión de estar rodeado por un aura brillante. Y pensaba que esta aura, este yo refulgente, combinaba admirablemente con la hermosa luz anaranjada del ocaso.”

No sabría decir si este libro me ha gustado o no. Lo que si tengo claro, es que todavía no he tenido suficiente y es bastante probable que otro libro suyo caiga en mis manos. Para mi gusto, he echado en falta algo más de coherencia en cuanto a la narración ya que muchas veces lo único que me llevaba tras leer unas pocas páginas era una horrible sensación de vértigo. Aunque, tal vez, ese sea el objetivo…

ISBN: 9788433914798
Editorial: Anagrama
Nº de páginas: 144 págs.

¿Y vosotros? ¿Os animaríais con este libro?

viernes, 6 de noviembre de 2015

Literatura 101: Gembaku bungaku, después de la bomba atómica





El 6 de agosto de este mismo año, se cumplían 70 años de la catástrofe nuclear que habrá de marcar el mundo entero. Las bombas estadounidenses caían en picado sobre las ciudades de Hiroshima y Nagasaki y nadie era ya capaz de impedir el infierno que estaba a punto de arrasar el territorio nipón.

El horror habrá de marcar un antes y un después, y entre las cenizas de cuerpos calcinados y edificios reducidos a polvo, surgió una impelente necesidad de dar cuenta de los horrores que los pocos sobrevivientes o hibakusha habían sufrido. Así es como nace la gembaku bumgaku o la literatura de la bomba atómica, una corriente literaria cuya única finalidad es mostrar el incandescente y grotesco matiz que el mundo tomó tras el estallido de la bomba atómica en el agosto de 1945.

A pesar de sufrir en un principio tanto la censura del gobierno japonés como el desprecio de las figuras literarias más destacables de la época, esta corriente literaria ha marcado toda una generación y todavía sigue cautivando a lectores alrededor del mundo. Sus padres, Tamiki Hara y Yoko Ota, sentaron las bases de una corriente contraria a la estética impuesta en aquella época. Con un estilo escueto, de tintes autobiográficos y a menudo en forma de diario, convirtieron la literatura en su única vía de escape ante el desamparo.

                                               Tamiki Hara, Yoko Ota y Masuji Ibuse

Muchos se unieron a ellos, de allí que todavía se conserven una impresionante cantidad de haikus y tanka, escritos mayormente por civiles que apenas habían tenido contacto anteriormente con la literatura, pero que compartían la misma necesidad que les impulsaba a dejar testimonio de su lucha.

Aquí os dejo algunos títulos, que sin duda, merecen vuestra atención:
·         Flores de verano, Tamiki Hara, Impedimenta, 2011
·         Lluvia negra, Masuji Ibuse, Libros del Asteroide, 2007
·         Cuadernos de Hiroshima, Kenzaburo Oe, Anagrama, 2011
·         Ciudad de cadáveres, Ota Yoko


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