martes, 11 de agosto de 2015

Piercing, Ryu Murakami




“Una pequeña criatura viviente durmiendo en su cuna. Como un animal de laboratorio en una jaula, pensó Kawashima Masayuki.”


           Ryu Murakami es sin duda un experto en sacar a luz las inmundicias del mundo perfecto, que esconde tras un matiz rosado lo más podrido del ser humano. Si por algo ha de destacar este autor es por la perfecta puesta en práctica de todo aquello que nos suene a retorcido, a inhumano, característica que sus personajes encarnan a la perfección, componiendo cuadros aterradores e historias perturbadoras. El libro que os traigo hoy no es sino una de sus grotescas creaciones, que junto al libro En la sopa de miso, ha cautivado a muchísimos lectores, incluyéndome a mí.


En esta historia conoceremos a Kawashima, diseñador gráfico y encarnación del ciudadano medio japonés. Su vida dispone de una estabilidad que muchos disfrutarían gustosamente. Huele a pan recién horneado, a un hogar cálido al que llegar tras la larga jornada, con una joven esposa y su hija recién nacida. El típico cuadro de la familia feliz. Hasta que una noche cualquiera le despierta una interrogante que echa por tierra toda la apacible monotonía que envuelve su vida: ¿Sería capaz de apuñalar a su hija?

Desde entonces Kawashima lleva ya diez noches repitiendo el mismo ritual. A la luz de la lámpara, con su esposa profundamente dormida, acaricia la mejilla del bebe con la punta de un picahielos. Todo para asegurarse de que no lo hará o simplemente, no de momento. Hasta que la respuesta tan buscada a su interrogante se le planta delante de sus ojos. Sabe perfectamente que para poner punto y final tendrá que apuñalar a otra persona, preferiblemente una mujer cualquiera, tal como nos dejara saber en las próximas páginas.

Sin duda, la construcción psicológica de los personajes fue un aliciente para quedar completamente prendida de las pocas páginas que componen esta novela. Son en mayoría personajes rotos, incompletos, que sufren de una ansiedad casi palpable, llenos de anhelos que no saben satisfacer de otro mondo que incurriendo en un submundo sanguinolento. Personajes exquisitos en cuyas vidas el trauma sufrido en el pasado juega un papel fundamental y es, en ocasiones, el justificante de su comportamiento. Un estilo sencillo y sin tapujos marca el frenético ritmo de esta rocambolesca construcción que nos deja sin aliento.

 En definitiva, una novela turbia, incómoda en su mayoría pero, sin duda, excitante, que nos deja  con los nervios a flor de piel. Por todas las emociones que despierta, por todas esas sutiles violaciones de la sensibilidad del lector, no hay que dejar pasar de lado este título. Mi primer acercamiento al estilo de este autor fue todo un éxito y espero repetir cuanto antes con alguno de sus otros títulos.

(Nota: no confundir con Haruki Murakami)

“Todos van por ahí comparando heridas, como culturistas luciendo músculos. Y lo más increíble es que realmente piensan que pueden curarse las heridas así, poniéndolas al descubierto”

ISBN: 9788493836382
Editorial: Escalera
Nº de páginas: 128 págs.

¿Y vosotros? ¿Os atrevéis con este tipo de novela?


lunes, 3 de agosto de 2015

Un mundo feliz, Aldous Huxley


“Un edificio gris, achaparrado, de sólo treinta y cuatro plantas. Encima de la entrada principal las palabras: Centro de Incubación y Condicionamiento de la Central de Londres, y, en un escudo, la divisa del Estado Mundial: Comunidad, Identidad, Estabilidad.”


Así da comienzo una de las piedras angulares de la ciencia ficción, una de las distopías más mencionadas a lo largo del tiempo. Publicada en 1932, no deja de sorprender la viveza del relato que ochenta años después sigue cautivando al público con la misma fuerza. ¿Pero en qué consiste este mundo feliz?

Guerras y catástrofes se han sucedido a lo lardo de los siglos hasta llevar la humanidad al borde del colapso. Un nuevo orden mundial consigue levantar los restos de una humanidad endeble e implantar un estado hermético, aséptico e inamovible. ¿Pero cuál es el precio que ha de pagar? La respuesta la encontraremos a lo largo de la obra, a menudo respuestas desconcertantes que nos succionan y aniquilan como individuos para hacernos participe de la gran farsa que supone esta nueva sociedad perfecta.

Varias premisas aleatorias que han marcado mi lectura y que me es imposible no incorporar a esta reseña. La aniquilación de la unidad familiar, la aplicación del principio de la producción en masa como sustituto de la reproducción vivípara, una división social inamovible en clases dependiendo de su utilidad para el estado (alfas, betas,…) como pilar de esta nueva sociedad, y por encima de todo, la alienación total de las emociones humanas, suprimidas en ocasiones extremas por un compuesto químico similar a las drogas sintéticas, el soma, suministrado por el mismo estado. Un mundo feliz, feliz sin emociones, sin nada de lo que nos haga humanos, un mundo donde los sentimientos se diluyen en la marea de preceptos hipnopédicos, a los que desde el nacimiento se somete a los niños anteriormente fecundados in vitro, cintas reproducidas mientas duermen y cuya finalidad es el condicionamiento del individuo y obtener su total obediencia.

El libro se divide en dos partes para darnos a conocer dos personajes totalmente opuestos. Por un lado tenemos a Bernard, un axioma más de estado, hasta que sus propios complejos junto con la renuncia a tomar su dosis diaria de soma lo llevan por un camino hasta entonces desconocido: el descubrimiento de su existencia como individuo. Pero no hay lugar para el individuo en este nuevo mundo por lo que Bernard se refugiará en los resquicios del anterior, conservado en las reservas pobladas por los salvajes. Allí es donde conocerá a John, el Salvaje, un niño nacido de una antigua ciudadana del Estado, extraviada durante una excursión a la reserva.

La crítica de Huxley es mordaz. John anhela conocer el mundo ideal, origen de su madre y Bernard, huir de el. Las penurias que ambos han de pasar plantean la verdadera eficacia de la nueva sociedad, lugar donde aun cuando se multiplican los esfuerzos por erradicar las emociones mas humanas, estas vuelven a florecer, arrasando a su paso cualquier condicionamiento previo.

Tenía muchísimas expectativas al iniciar esta trepidante lectura y a su final, todas y cada una de ellas se han cumplido con creces. Con un ritmo frenético, que no da lugar a la meditación, Huxley nos lleva a pasos agigantados a su particular visión del futuro. Estimulante, electrizante hasta el final, una lectura que indudablemente recomiendo y que personalmente me ha marcado.

“Cuando el individuo siente, la comunidad se resiente.”


ISBN: 9788437631370
Editorial: Ediciones Cátedra (2013)
Nº de páginas: 496 págs.


¿Y vosotros? ¿Qué estarías dispuestos a sacrificar por pertenecer a Un mundo feliz?






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